Ir al contenido principal

Sexto aniversario de esta casa: a pesar de todo


Inauguramos esta casa en octubre de 2007. Hoy, a pesar de que los blogs "han muerto", celebramos el sexto aniversario de La Casa de Asterión. Como siempre, gracias: a los primeros visitantes, a los nuevos y a los pocos que permanecen.

Curiosamente, el aniversario coincide con el lanzamiento del número 3 de la revista Pórtico 21, de la Editorial Costa Rica (ECR), que está dedicado al libro electrónico, a la literatura digital y a los blogs, y que incluye un artículo de este su anfitrión. En este enlace la pueden descargar de forma gratuita (nada más deben registrarse y luego dar su datos).


Comentarios

Sergio Arroyo ha dicho que…
Deberías leerte el famoso ensayo de Barthes: "La muerte del bloguero". Si no lo conocías, mal por vos.
Gustavo Solórzano-Alfaro ha dicho que…
Es que ese viene en "El susurro del lenguaje", y no lo tengo. Me conseguí "Fragmentos de un discurso bloguero" y "El placer del blog".

Saludos y gracias por pasar
L. Yuré ha dicho que…
Mientras que las barcas de velamen negro sigan arribando a tus costas... mientras encallen repletas de vírgenes y donceles... mientras que aún Teseo no deshilvane su cordel entre los corredores de tu laberinto, te quedan numerosas cornadas a favor (Borges señalaría unas 14, o sea infinitas).
Gustavo Solórzano-Alfaro ha dicho que…
"Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito)1 están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aqui ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad."

Merece ser citado por completo. Que se multipliquen las cornadas.

Saludos y gracias por pasar

Entradas populares de este blog

The Beatles IV: "A Day in the Life"

Contrario a la introducción del programa Los cuatro grandes ,  de Súper Radio, en los 102. 3, del FM estéreo, hace cuarenta años terminó la historia . Así es, y el próximo sábado 10 de abril se conmemoran los cuarenta años de la disolución de The Beatles, el mejor grupo musical anglosajón del siglo XX . Por eso, hoy queremos continuar nuestro recorrido por su catálogo , y nada más y nada menos que con la que muchos consideran su mejor canción: “A Day in the Life”. Un tema genial, único, clásico desde todo punto de vista (lírico, musical, técnico, de producción, etc.), una verdadera obra maestra de la música popular contemporánea, que rompió esquemas y terminó de poner a todo mundo en guardia, porque ¿qué más se podía hacer después de esto? El cierre perfecto para el álbum más importante de la era del rock : el Sargento Pimienta . Ficha técnica Título: “A Day in the Life” (canción) Duración: 5´ 08 s (indefinidamente) Fechas de grabación: 19 y 22 de enero, y 3 y 10 de febrer

Queen: "Bohemian Rhapsody"

Dos años y medio. 200 entradas. Para celebrar: “Rapsodia bohemia”, de Queen. Tres notas introductorias 1. En una ocasión, Roger Waters afirmó que probablemente los dos únicos escritores y compositores que estaban por encima suyo eran John Lennon y Freddy Mercury. Uno más, uno menos, concuerdo de alguna forma con él. Esto se hace evidente si además me atrevo a señalar que las mejores canciones de la historia de la música popular anglosajona sean, en este orden, “A Day in the Life” , “Bohemian Rhapsody”, “Shine on You Crazy Diamond” y “Stairway to Heaven” (la lista sigue, claro). 2. "Rapsodia bohemia" es definitivamente un tema excelente y una grabación pionera, innovadora. No solo lleva a nuevos territorios la estructura múltiple en la canción popular, sino que grabar tal visión (especialmente las voces) requería llevar al extremo las posibilidades que un estudio de mediados de los años setenta ofrecía. 3.    Queen ha sido catalogado usualmente como parte del mo

Tres poemas

--> Imagen: Pablo Picasso, Minotauro acariciando a una mujer dormida , 1933, Museo Nacional, Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. El minotauro De la sombra de una calle surge el minotauro, detenido en el crepúsculo se regodea: su risa es una llama, su llanto una mañana. Sabe medir los pasos y aguardar al niño, sabe sembrar la tierra y contemplar el cielo. Ha aprendido a tejer su castigo, a ignorar el río lejano y la flor pequeña. Es un pequeño dios o un pequeño monstruo. Una efigie de su amada en el pecho arde. Tantas paredes, pasillos y murallas. Tantas legiones, ciudades e instantes. Contra corriente se revuelve esa mentira, en la cumbre de la luna se desploman los minutos. Sigue avanzando hasta tropezar. En una telaraña se desangra el niño y su madre no lo escucha. Allá se aleja la barca del viejo Caronte. No hay más pasajeros en el mundo. En el último delta del Leteo se descubre la razón del retraso. No se escucha un murmullo. Nadie responde en l