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Las Malas Juntas, porque hasta los paranoicos tienen enemigos

Desde Buenos Aires, pasando por Mérida y Alajuela, hasta New York o viceversa llega Las Malas Juntas, una revista literaria donde la necesidad tiene cara de perro, el culpable siempre es uno y no hay remedio alguno para la soledad… pero sí buenos deseos y premios instantáneos. Y porque un viernes 13 no puede traer nada significativo hoy arranca este proyecto. Visiten bajo su propio riesgo. Se aceptan devoluciones.

Presentación

Las malas juntas: la expresión parece una categoría aristotélica que se le hubiera escapado a Aristóteles, lo que sin embargo no la vuelve platónica, porque también se le escapó a Platón. No sabemos qué lugar podría ocupar ese sintagma en la República, pero se nos ocurre que en la Poética debería estar justo después de esta sentencia: “De tal modo, los hechos y el argumento son el fin de la tragedia, y el fin es lo más importante, sin duda” (1450a). La frase perdida debería leerse así: “No obstante, cuando una abuela sugiera que las personas con quienes nos agrupamos se definen como malas juntas, debe saberse que en tal reparo el mito se presenta como hecho; por eso hacerle caso a todo consejo de ruptura es más bien el comienzo de la tragedia”. Nosotros imaginamos por un instante lo que hubiera podido ser la separación de Carolina Lozada, Víctor Azuaje, Luis Moreno Villamediana, Gustavo Solórzano-Alfaro y Gustavo Valle, y el cuadro resultante fue doloroso e ingrato. Por eso decidimos hacer de un posible consejo de ruptura un consejo editorial.

Comentarios

Germán Hernández ha dicho que…
Me gusta, y pensar que para hacer viable un proyecto así se necesitaban miles de dólares hace apenas quince años...

Ahora viene lo difícil, hacerlo sustentable... y eso depende también del entusiasmo y buena voluntad de los colaboradores y lectores...

Éxitos y pronto mandaré una notita a consideración de los administradores

Saludos!!!

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