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Mostrando entradas de mayo, 2010

Sobre la Ilustración: de Kant a Foucault

“Quería subrayar, por una parte, el enraizamiento en la Aufklärung [Ilustración] de un tipo de interrogación filosófica que problematiza a la vez la relación con el presente, el modo de ser histórico y la constitución de sí mismo como sujeto autónomo; quería subrayar, por otra parte, que  el hilo que puede ligarnos de esta manera con la Aufklärung no es la fidelidad a unos elementos de doctrina, sino más bien la reactivación permanente de una actitud; es decir, de un ethos filosófico que podría caracterizarse como crítica permanente de nuestro ser histórico.”

En Michel Foucault, Sobre la Ilustración (1.ª reimp.), Madrid, Editorial Tecnos, 2004, p. 86.

Punto y Coma

Viernes 21 y domingo 23 de mayo, 8:00 p.m., Canal 15 Lunes 24, 12:00 m., Canal 15 Lunes 24, 6:00 p.m., Canal 13

Elizabeth Bishop: una villanela

Un arte
El arte de perder no es complicado;
tantas cosas parecen dispuestas a perderse
que su pérdida no es una tragedia.

A diario pierdan algo. Acepten la angustia
de perder las llaves, de las horas desperdiciadas.
El arte de perder no es complicado.

Practiquen perder más cosas y más rápidamente:
lugares, nombres, a dónde pensaban viajar.
Ninguna de estas cosas provocará un desastre.

Perdí el reloj de mi madre. Y mi última casa,
o la anterior, de tres casas que he amado bastante.
El arte de perder no es complicado.

Perdí dos ciudades, muy queridas,
un par de reinos, dos riachuelos y un continente.
Y los extraño, pero no fue un desastre.

Incluso si te pierdo (la risa socarrona,
un gesto que amo) no habré mentido. Es evidente
que el arte de perder no es complicado
aunque a veces parezca (¡escribilo!) un desastre.

(Trad. Gustavo Solórzano Alfaro, 2010)

Otros poetas

¡Sólo bufón! ¡Sólo poeta!

Un poema de Friedrich Nietzsche,
de su libro Ditirambos de Dionisos

¡Sólo bufón! ¡Sólo poeta!
Cuando la luz se va desvaneciendo
cuando ya el consuelo del rocío
se filtra en la tierra
invisible, inaudible
-pues delicado calzado lleva
el consolador rocío, como todo dulce consuelo entonces
recuerdas, recuerdas tú, ardiente corazón
cuán sediento estuviste
de celestiales lágrimas y gotas de rocío,
abrasado, cansado, sediento,
mientras en sendas de amarilla hierba
malignas miradas del sol crepuscular
por entre negros árboles en torno a ti corrían,
deslumbrantes, malintencionadas, abrasadoras miradas del sol.
“¿Tú el pretendiente de la verdad?" -así se mofaban-.
¡No! ¡Sólo un poeta!
un animal astuto, saqueador, rastrero,
que ha de mentir,
que premeditadamente, intencionadamente,
ha de mentir
multicolor larvado,
larva él mismo,
presa él mismo,
¿es eso el pretendiente de la verdad?...
¡Sólo bufón! ¡Sólo poeta!
Solo un multicolor parloteo
multicolor parloteo de larvas de loco
trepando por mendaces puentes de palabras
s…

Este es el fin

Un poema de Jim Morrison El fin
Este es el fin,
hermoso amigo.
Este es el fin,
mi único amigo.

El fin de nuestros elaborados planes,
el fin de todo lo que se sostiene.
El fin, sin seguridad y sin sorpresa, el fin.
Nunca miraré de nuevo en tus ojos.

Podés imaginarte cómo será todo,
sin límites y en libertad,
con desesperada necesidad de alguna mano extraña
en una tierra desquiciada.

Perdido en una selva romana de dolor:
todos los niños están enfermos
y aguardan por la lluvia del verano.
No hay peligro al filo de la ciudad.

Niña, recorré la autopista del rey.
Raras escenas dentro de la mina de oro.
Niña, recorré la autopista del oeste.
Cabalgá la serpiente
hasta el lago, hasta el antiguo lago.
La serpiente es larga, mide siete millas,
es vieja y su piel fría.
El oeste es lo mejor.
Vení aquí y nosotros haremos el resto.
El bus azul nos está llamando.
Chofer, ¿a dónde nos lleva?

“El asesino se despertó antes del amanecer.
Se puso sus botas
y empezó a caminar por los antiguos corredores
y continuó avanzando por el pa…

Un poema de Virginia Grütter

La confesión
Qué de flores marchitas, qué de rodillas,
Qué de horas arenosas y amarillas,
De candelabros,
Yo hincada siempre hincada y suplicando.
Golpeando no sé dónde por mis entrañas
Desesperada
Por encontrar pecados
Dentro del alma.
Era como meterse la mano por la boca
Para sacar un mono o una zompopa.
Algo muy feo
Para poder mostrárselo al cura añejo
Que me esperaba austero tras la cortina
De aquel confesionario de negra harina.
Los panes rotos
De mis sueños sencillos, hasta aquel foso
Yo le llevaba
Como prendas de buena enreligionada
Y así aprendía
A odiar mis vanidades con mis sortijas
Y a buscar males
Donde sólo habría habido noches serenas
Pero me hincaba
Muy dentro de mí misma y le espetaba
Todo lo que podía ir recogiendo
En mis horas de santo recogimiento
De cas y ortigas
De sierpes venenosas y lagartijas
Lo que juntaba
En horas de ejercicio desmelenada
Y así aprendía
A creerme lo de afuera y lo de arriba
Que yo inventaba
A base de mi histeria dosificada.
Vírgenes dolorosa…

Queen: "Bohemian Rhapsody"

Dos años y medio. 200 entradas. Para celebrar: “Rapsodia bohemia”, de Queen.

Tres notas introductorias

1. En una ocasión, Roger Waters afirmó que probablemente los dos únicos escritores y compositores que estaban por encima suyo eran John Lennon y Freddy Mercury. Uno más, uno menos, concuerdo de alguna forma con él. Esto se hace evidente si además me atrevo a señalar que las mejores canciones de la historia de la música popular anglosajona sean, en este orden, “A Day in the Life”, “Bohemian Rhapsody”, “Shine on You Crazy Diamond” y “Stairway to Heaven” (la lista sigue, claro).

2. "Rapsodia bohemia" es definitivamente un tema excelente y una grabación pionera, innovadora. No solo lleva a nuevos territorios la estructura múltiple en la canción popular, sino que grabar tal visión (especialmente las voces) requería llevar al extremo las posibilidades que un estudio de mediados de los años setenta ofrecía.

3.    Queen ha sido catalogado usualmente como parte del movimiento glam-…

Contra el relativismo (o la religión del capital)

Estas notas son un primer acercamiento al problema del relativismo en el arte en las sociedades contemporáneas. Considerar que los discursos son construcciones históricas es aceptar que dichas construcciones son aprehendidas por campos del saber específicos, y que es en esos campos donde se analiza la pertinencia o validez de los discursos, y que son las personas que se han interesado (o practicado) de forma sistemática en esos campos quienes con propiedad podrán hablar de ellos, sin que esto signifique un control sobre tales ideas o un privilegio de las instancias formales u oficiales.

***
Cada vez que he intentado, en diferentes momentos y espacios, elaborar una crítica contra el relativismo, he fallado rotundamente. Esto me hace pensar en dos posibilidades: 1) que no he sido capaz de hacerme entender, o 2) que es probable que simplemente esté errado. Veamos si ahora logro salir de este dilema (aunque no tengo muchas esperanzas de que así sea).

Mi crítica contra el relativismo parte…