16 oct. 2012

Trucos para que una biblioteca arda esplendorosamente



En el marco del Festival Leer es una Fiesta, organizado por la Alianza Francesa, tres escritores estarán conversando acerca de sus bibliotecas personales. Véalos cómo, sin pudor alguno, sacan de sus baúles placeres culposos, libros vergonzantes y quizá alguno que otro clásico o un autor contemporáneo para guardar las apariencias. Si se descuidan, llévese algún libro; si usted se descuida, no respondemos.

Gustavo Solórzano-Alfaro

Día: jueves 18 de octubre
Hora: 7: 00 p. m.
Lugar: Alianza Francesa, barrio Amón, San José


Mi biblioteca consta de escasos ochocientos volúmenes. Casi la mitad es un botín de guerra de la casa paterna que todavía no tengo seguro (mientras mi hermano aún lo pretenda). A cambio dejé unos cien libros infantiles. La otra mitad y quizá algo más la he comprado en diferentes lugares, principalmente entre los dieciocho y los veintidós años. Por qué esa edad no debería ser ningún secreto. O quizá es tan solo la época ingenua en que uno cree que leer es bueno y da sabiduría… 

2 comentarios:

Katmarce dijo...

Hola Gustavo: Y yo que me sentía culpable de tener unos cuantos libros que aún ni siquiera he podido ojear (hay varios con su emplasticado envoltorio)... Y me invade más culpa cuando paso a la librería y salgo con un volumen más en la bolsa...

Saludos,
Katmarce--
submarinopimienta.blogspot.com

Asterión dijo...

Katmarce: Esos es más común de lo que uno se imagina. A fin de cuentas, coleccionamos libros como coleccionamos otras cosas.

Saludos y gracias por pasar