7 oct. 2010

Apuntes llosianos


En el año 2000, junto con un grupo de amigos, entre los que se encontraba Mauricio Vargas Ortega, edité la revista de ensayo Fijezas. La revista solo duró un año, dos números y seis actividades, pero el momento de su coronación llegó durante la visita de Mario Vargas Llosa a Costa Rica, quien venía a promocionar La fiesta del chivo. Mr Llosa visitó la Universidad de Costa Rica (UCR), donde se le hizo un recibimiento y homenaje, en el auditorio Alberto Brenes Córdoba, de la Facultad de Derecho. En dicho acto se le hizo entrega oficial (redoble de tambores y énfasis en lo de oficial) de nuestra querida y artesanal revista. Él se levantó, la tomó, dijo gracias y se sentó. Quizá ese día tocamos la "gloria"... o quizá ese día nos dimos cuenta de que daba igual, de que eso era nimio, absurdo e insignificante. Sabíamos cuál sería el destino de ese amasijo de papel en manos del futuro nobel.

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El Nobel me da igual. Llosa es de esos autores de los que no he leído un sólo "clásico". Apenas Elogio de la madrastra, cuyo final truculento me decepcionó, y su ensayo (aceptable) sobre Los miserables (mi novela favorita).

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Hasta hoy, seguimos esperando la llamada de Marito (como le decimos sus amigos), desde Londres u otro lugar, para felicitarnos por la revista, para señalar lo inteligentes que demostrábamos ser y, muy importante, para invitarnos a visitarlo e intercambiar ideas literarias (sin contar los contactos para ser publicados y reconocidos en Europa). Pero en el fondo sabemos que las líneas se saturan.

7 comentarios:

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

La culpa de todo es del ICE, por supuesto. Están geniales estas llosiadas...

Asterión dijo...

Tavo: pero aún así lo prefiero. Con Claro solo podés llamar al más allá.

Saludos y gracias por la visita

Marco dijo...

Yo confieso haber leído más de uno de sus (ahora ya casi) clásicos... y haber gozado mucho con "Pantaleón y las visitadoras".

Lo que no sé es dónde cabrá el ego que lo acompaña ahora...

Alexánder Obando dijo...

El presidente Daniel Oduber firmó el decreto que declaraba al Liceo de Costa Rica monumento nacional en 1976. Lo firmó con MI bolígrafo. Todavía estoy esperando las llamadas de "Life" y el "Paris Review" para sus respectivas entrevistas *sigh*

Asterión dijo...

Marco: se puede confesar de todo, jeje. No tengo nada contra él. Yo disfruté su ensayo sobre "Los miserables".

Álex: imagino que tenés ese bolígrafo en exhibición permanente. ¿Habrá sido con el que has firmado las dedicatorias?

Saludos a ambos y gracias por pasar

Germán Hernández dijo...

Me gusta la anécdota por una razón, y pienso que todos la hemos experimentado: "cuando soñamos que vamos a ser inmortales y que estamos cambiándolo todo..."

Por otro lado de Llosa me gusta:

Casa Verde
La Guerra del Fin del Mundo
La Tía Julia y el Escribidor

Y detesto:

Conversación en la Catedral
Pantaleón y las Visitadoras
Historia de Mayta

No me convense como cuentista (Los Cachorros) otras novelas relevantes: La Ciudad y los Perros, La Fiesta del Chivo... pasables...

En fin, con todo está bien que se lo dieran, aunque si la cosa era darle el novel latinoamérica entonces yo siempre seguiré insistiendo que se lo deben a Nicaragua.

Asterión dijo...

Germán: como ya se vio, soy el menos apto para juzgar su obra. Claro, cuando ves que una de sus novelas se pregunta "¿cuándo se jodió el Perú?", y luego uno lo oye decir en entrevistas que se jodió por culpa de los cholos, pues bueno...

Saludos y gracias por pasar