12 ago. 2009

Crónica de una noche gatuna


Ayer se llevó a cabo una presentación más del Costa Rican Poetry Tour 2009 "El Gato Fosforescente". Lastimosamente, el Gato no pudo asistir, debido a un fuerte resfriado que lo aqueja. Por esto, algunos malpensados creyeron que el Gato podía ser Óscar Arias; sin embargo, esto fue descartado, debido a que este último nunca ha demostrado mayor creatividad, excepto para "dictar" en este país.


Al ser las ocho de la noche, dio inicio el recital. En esta ocasión, nos acompañó el músico Mauricio Coto, a quien agradecemos su colaboración en este proyecto.


En tres rondas, cada poeta leyó seis poemas. Todo transcurrió agradablemente, y el público prestó atención, excepto dos señoritas, que por más chanzas que les tiré en medio de "Fijeza de los trenes", no se callaron, hasta que alguien de la audiencia decidió acercárseles y pedirles que se callaran. Ellas, diligentemente, abandonaron el lugar. Y bueno, suele suceder.


Gracias a los amigos y amigas que se hicieron presentes.

En una próximo entrada, tendremos algunos poemas de Juan Carlos Olivas. De mi parte, los poemas que leí fueron los siguientes:



Y así como empecé con "Acta", una declaración de principios, para cerrar, uno de los últimos textos que he trabajado:

Posludio
(el poeta, a modo de conclusión, pide disculpas)

Queridos amigos, amigos poetas, pido disculpas por no ser más que un pequeñoburgués. Así es. Debo confesarlo. Tengo un trabajo estable, un ingreso mensual, casa propia y un vehículo aceptable. En esa casa propia, hay un remedo de piscina, y una sala con pinturas de artistas menores.

Pido disculpas por no tener un pasado oscuro, ni un padre despótico (aunque el mío a veces lo parezca). Por no amanecer cantando en los bares de una capital pequeña de un país pequeño. Por atarme los zapatos igual que lo hacía mi hermano. Por comer tortillas que mi madre aún palmea a pesar de mis hermanas. Por lavarme los dientes tres veces al día, usar Listerine e hilo dental, tal y como aconsejan los dentistas de gente algo más famosa que este poeta también menor.

Pido disculpas por haber obtenido un título, por pasear los domingos, por comprar en un mall más allá de las calles y los barrios. Por la sangre ajena que no me significa nada. Por el temor a la muerte y el colesterol.

Pido disculpas por no gritar en las esquinas, por no desnudarme en las fuentes de los parques. Por no usar bufandas ni sandalias, ni encender incienso en mi cuarto. Por vestir como un típico personaje de clase media con ínfulas de alta. Por no hacer fila en la Caja del Seguro y ver los partidos de fútbol por televisión.

Así es, queridos amigos, amigos poetas, mi vida no representa nada digno de ser contado. Mis días pasan entre la rutina, los regalos en el día del padre, las navidades familiares y probables piedras en los riñones. Mi vida no haría las delicias de ningún biopic, no alimentaría el morbo de E! True Hollywood Story ni sería suficiente para los reportajes de Informe 11 o El Show de Cristina.

Pido disculpas
entonces
por querer que mis poemas
no se parezcan a la vida.


26 comentarios:

Carolina dijo...

Te disculpamos poeta burgués, pero la ausencia del gato es imperdonable. No entiendo lo de las señoritas, ¿acaso había un aquelarre?

Avilio's Island dijo...

¿Está mejor el gato? Sospecho que la bolsa por máscara tuvo algo que ver: la fosforescencia habrá tal vez reaccionado con el plástico de la bolsa, para mal del minino. Si fue tal la causa, por más que me esfuerce en disculparte la negligencia, no puedo. De lo demás, no seré yo quien lance la primera piedra.

Por favor, manténnos al día.

Saludos.

algo más que libros... dijo...

Exelente!!! Siempre he pensado mejor de un burgués que de un proletario, por lo genral, esos son detestables y poco cultos. Ni qué decir de la ziquierda. Esconden su tufo aristócrático con vino de caja y cerveza barata.
Bien, muy bien. Les pido, por favor, me inviten a pasar un día en esa hermosa y pequeña piscina. Yo llevo el whisky.

Luis Antonio Bedoya dijo...

Felicidades nuevamente, amigo, por el éxito de tu recital. Ese ejercicio imporvisatorio en "Fijeza de los trenes" es encomiable:

"Y esas mujeres que no se callan
en medio de las lecturas de poesía"

Olivas estuvo también estupendo. Aunque extrañé un poco "La condena", hay que decir que el repertorio fue muy acertado. Y, por cierto... qué buenas fotos: debe ser un tipo multitalentoso ese que las tomó, algo así como un hombre de Renacimiento. ¡Qué misterio! A ver cuando es el proximo gatazo. Vale, Amice!

Juan Murillo dijo...

Gracias por la invitación y lástima que no te pudimos acompañar.

Hay que decir que si bien no todos los poetas empiezan como vos casi todos terminan así, o por lo menos eso esperan en sus adentros. Si hay una contraposición entre lo que sí haces y lo que no haces, yo no la veo, más allá de una conciencia de clase que todo mundo defiende como se defiende la inevitable cara que le toco a uno andar enseñando por el mundo, un poco porque no hay remedio.

Asterión dijo...

Carolina: gracias por aceptar las disculpas, jeje. En cuanto al Gato, habrá que reprocharle su excentricidad de faltar siempre.

Avilio: el Gato está mejor. Afortunadamente no es AH1N1. Desde el experimento genético que le dio sus poderes fosforescentes, no se ha sentido bien. ¡Qué raro! Ya te avisaré cualquier novedad.

Algo más que libros: pues sí, es complicado el asunto ideológico, jeje. En cuanto a la psicina, te recuerdo que no es ni hermosa ni pequeña, sino un remedo. En cuanto al whisky, aceptado.

Luis: muchas gracias por acompañarnos y por tomar esas fotos. Hiciste que me diera cuenta de que mi cámara tiene otras funciones aparte de off/on.

En cuanto a textos de "La condena", fui generoso con ellos y leí dos, pero hay que ir ampliando el repertorio.

Juan: bueno, en la próxima será. Ahí llevaba la antología de Muñoz.

En cuanto a lo otro, te agradecería una ampliación, porque no entendí muy bien.

Saludos a todos y gracias por pasar.

Marco dijo...

Acúsome de haber faltado cuando todo indicaba que iba a estar allá... pero ciertas diligencias espantosamente atrasadas por el diluvio vespertino me trastocaron todos los horarios, y ya muy tarde mejor no voy...

Disculpas Tavo... y espero reivindicarme de cuerpo presente en la próxima.

Juan Murillo dijo...

Quise decir, pero no dije, que no somos tan diferentes como pensamos, nosotros, los hombres. Que las trincheras que cabamos forman un círculo en el que estamos todos y que lo que nos divide es también lo que nos une. Nadie se viste inocentemente, en eso somos uno solo.

Juan Murillo dijo...

Fijo luego paso por la antología, no se la des a nadie.

Leandro dijo...

Me divirtió mucho el final apologético :)

Asterión dijo...

Marco: al contrario, con creces has superado tu cuota de asistencia a recitales, así que más bien muchas gracias.

Juan: la antología está reservada.

Este texto es una poética, que no busca defender ninguna clase. Al contrario, es una crítica de las poses, sea cual sea, porque a fin de cuentas, y si te sigo bien ese era tu punto, no importa si somos marginados o estrellas rutilantes de la alfombra roja, todos no somos otra cosa que patéticos seres con vidas anodinas. Por ello, la ecuación vida=literatura no existe, y más bien, la literatura es la vía que nos permite escapar de esa existencia vacía.

Leandro: me alegro de que te haya divertido.

Saludos a los tres y gracias por pasar.

Víctor Azuaje dijo...

Hasta tanto no se publiquen unas fotos de las señoritas en cuestión, estaré en contra de que se las haya interrumpido: ¿cómo saber si sus reflexiones giraban sobre la ausencia del gato, o si estaban preocupadas por conseguirle el zapato número cinco para la quinta pata, o si la falta indicaba que ya le quedaban cero de las siete vidas.
Del próximo recital exijo: el gato, foto de las señoritas, comprobación de ese estado civil, y video y audio de los poetas.

Asterión dijo...

Víctor: según me informaron después, las señoritas en cuestión trataban asuntos relacionados con su lucha contra el gobierno o algo así. Como si eso las disculpara, jeje. En cuanto al Gato, le advertí que sería la última vez que lo anuncio y me deja en ridículo al no presentarse.

En lo del estado civil mejor no me meto.

Saludos y gracias por pasar.

Sentenciero dijo...

Meto la cuchara para lo de la antología: espero que ambas estén aún reservadas.
Muchas felicidades, Tavo, me uniré en alguna otra estación del gato radiactivo.

Saludos.

Asterión dijo...

Sentenciero: reservada está. Y bueno, en la próxima fosforescencia te esperamos.

Saludos.

Juan Murillo dijo...

Si, un poco era eso, como que la vida de otro que nos parece pose no es muy diferente a la nuestra, en el fondo, que a ese otro le parece pose. Estamos en lo mismo y ya desde que uno pone tinta sobre papel se esta poniendo una máscara. No tiene nada de malo, digo que todos somos iguales en el fondo, la conciencia de clase es como mirarse al espejo, cosas que no tienen remedio, así somos, así estamos hechos.

Pelele dijo...

Hola Asterión. Pues fui, ví, escuché, pagué la cuenta y a otro bar con otra noche.

Hace mucho no iba a un recital de poesía, la última vez fue hace mil años (sin contar los bisiestos) pero fue en un teatro, creo que en el Giratablas. Ah bueno y a Gelmán fui a escucharlo hace un par de años en el instituto de México.
Comprobé que (más allá de la iniciativa, que está muy bien y por lo visto tiene buena respuesta) es una actividad que no me cachondea mucho. Me parece que en vistas de que el "show" es en un bar debería abrazar también a las muchachas que les importa un bledo y echarle más desenfado y menos solemnidad al micrófono.
En todo caso está muy bien tomarse unos minutos y escuchar a los poetas leer sus cosas, me parece sinceramente que la guitarra fue un bemol, de repente es mejor la voz y la dicción a secas.
De lo leído me gustan mucho "retrato" y "balada" (los dos muy íntimos) en "libros" hay un Vallejo pasando las páginas despacito. De tu libro La condena me gusta mucho el que le da título..."Aguardando este presagio de que el mundo sea de aire y yo de asfalto...", las dos primeras estrofas de "Poblados", así como "Apología del nombre" ..."de tu nombre al mío se extiende el dolor y su morada".

El "Posludio" si me parece totalmente prescindible, a la larga se convierte también en la justificación (innecesaria) de una postura que peligra devenir en pose.

Saludos.

Asterión dijo...

Pelele: pues muchas gracias por haber asistido, lo que no se perdona es que no te hayás presentado.

Yo también he tenido mi época de "alejamiento", y siempre es muy sano. Con lo del bar, pues toda la razón, ya uno sabe que alguien hará un poco de ruido. Ahora, en mi defensa, debo decir que me lo tomé irónicamente, porque no me puse a pontificar ni nada por el estilo, al contrario, lo que hice fue bromear un poco. Cero solemnidad.

El acompañamiento de la guitarra fue una decisión de último momento. Debo decir que yo ni cuenta me di de lo que sonó. Pero igual, se agradece el apoyo de Mauricio, a quien conocí esa noche. Esas cosas se deben preparar con más tiempo.

Me alegro de que te hayan gustado algunos de los poemas, y más aún de saber que te has interesado por mi libro. De verdad se agradece.

El último poema, pues bueno, todo el derecho de que no te haya hecho gracia. Siempre hay una ambivalencia: cuando me pongo más metafórico y denso, me piden que sea más directo y viceversa, jaja. A otros asistentes fue lo que más les gustó.

En fin, gracias de nuevo por ir y por tus sinceras apreciaciones. El intercambio de impresiones es lo que lo nos hace crecer.

Saludos.

Filisteo dijo...

Q tal Asterión,

Nuestra correspondencia hasta hoy día continúa siendo inexistente; pero a eso le ponemos fin al instante.
He leído algunas cosas, interesantes, algunas buenas, demasiado pulcras tal vez, pero es cuestión de gustos.
Decidí sólo comentar con el fin de llamarle la atención sobre la pertinencia de 'posludio'. No es que no entienda el poema, es que no entiendo su razón de ser... Me costaría mucho imaginarme a otros autores burgueses en una de esas apologías... tal vez sólo Sábato, pero imbuido en tal delicia que se le perdona.
La cosa no va por lo concreto o abstracto de lo que se expresa, sino tal vez por lo sincero de esa suerte de arranque; que no sabe uno si es un acceso de culpa o un quemadísimo leitmotiv.
Creo que no está usted para pedir perdón ni nadie para disculparlo. A usted que le gustan los griegos, lo suyo es algo así como una eulogía a la condición de Orestis. Que dicha que Eurípides ni lo intentó, hubiera tenido que excusarse él mismo.

Asterión dijo...

Filisteo: bienvenido a esta casa y que siga la correspondencia.

En cuanto a "Posludio", me hace gracia que aceptés de entrada que su autor es, efectivamente, un burgués. ¿Lo será? Sobre su pertinencia, ciertamente soy el menos indicado para decir algo. Usualmente no soy capaz de explicar mis textos.

Lo llamativo, y que me alegra, es que haya causado una cierta reacción, a favor y en contra. Su contenido es bastante directo, aunque como bien apuntás, no necesariamente claro. Leer ese poema, y ponerlo aquí, buscaba una reacción, en eso soy responsable plenamente. Tenés razón: no estoy yo para pedir disculpas ni ustedes para darlas. Lo que sí pueden hacer es decir si el poema es una basura o tiene algún valor.

Finalmente, asumo que pensás que me gustan los griegos por mi pseudónimo, es verdad, pero aunque me gusten, me perdí un poco con eso de Eurípides.

Bien, gracias por pasar y comentar. Seguimos.

Saludos.

Germán Hernández dijo...

Existen los poetas proletarios?

Hasta el día de hoy no conozco poetas que trabajen en construcción, ni recogiendo basura, ni cogiendo café, ni cuidacarros, o miseláneos, o trabajando en maquiladoras textiles...

Bueno, debe haberlos, pero seguro están en el turno nocturno cuando los poetas pequeño burqueses (esos me consta sí existen) están leyendo en los bares meseteños...

Lo anterior me hace concluir que en general la poesía es un fenómeno de capas medias... eso nada tiene de nuevo...

Me gusta la irreverencia y laconismo de Gustavo en su disculpa... vale especialmente para no lansarnos piedras en el techo de cristal....

Por eso pienso en esos poetas anti TLC que escriben en SOHO, o en Ancora... ni modo, de algo hay que vivir...


Me gustan los mea culpa...

Asterión dijo...

Germán: creo que tu comentario da para extendernos bastante.

Muchos dirán que sí hay poetas proletarios. Otros dirán que con base en qué se puede determinar si un poeta es burgués o proletario. Esto llevaría a la noción, tan fea, de que hay poetas "cultos", o "académicos", opuestos a otros, "populares".

Lo mencionaba recientemente en otro post, respecto de la música. Por razones tecnológicas y de mercado, se ha llegado a aceptar como válida una esfera "popular", contraparte de la música "académica". Sin embargo, eso no sucede en la poesía. Habría que analizar dicho fenómeno.

Sobre techos de cristal, es de lo que me puedo hacer cargo en este "Posludio". Esos poetas meseteños, que leen en esos bares, siempre están posando, para bien o para mal. Yo el primero. ¿Cuántos se animan a ponerse en dicha posición?

Saludos.

Germán Hernández dijo...

Decía el viejo Onetti en su novela el Pozo más o menos:

todo lo peor de la burquesía y todo lo peor del proletariado se juntó en eso que llaman la pequeña burquesía...

no creo que exista poesía proletaria, como tampoco creo que exista poesía infantil... blablabla...

Cuando la poesía va con etiqueta, casi siempre queda solo eso, la etiqueta....

Pero es verdad, es un tema vasto...
de que va la discución?

a lo mejor y nos armamos un bonito diálogo....

Propongo: Poesía Política

¿Qué sera?

Abrazos!!!!!

Asterión dijo...

Germán: creo que en los comentarios anteriores hablábamos de los poetas, no de la poesía. Concordamos en que las etiquetas no ayudan. Fosilizan.

Pero planteabas un tema que sí es válido, en relación con las prácticas meseteñas que se validan, en franca oposición a las periféricas.

Saludos.

Germán Hernández dijo...

Este comentario apareció en otra entrada. Lo dejo donde corresponde. (Nota. del adm.)

"Siempre me ha gustado esta frase del bello y salvaje Hickmet

"Los cantos de los hombres son mejores que ellos..."

Y es que hay poesía a pesar de los poetas..., como un relente y como un accidente, hay poesía y cantos mejores que nosotros...

sobre las prácticas meseteñas... que no costarricenstes por que eso es más vasto y más complejo, pero del concéntrico Valle Central, en esa isla de hombres solos, es particularmente obvio el gesto snob, a pesar de todo lo hermosamente raviosos e iconoclástas que pretendemos ser en esta bella aldea...

Una temporada en el infierno sería irse unos meses a Jacó a servirle tragos a los gringos gordos y eructantes, acariciando las nalgas de nuestras hijas... la bucólica egocentricidad de los meseteños hace tiempo que sa ha desplazado, Costa Rica existe muy a pesar de nosotros que decodificamos los fragmentos de realidad que recogemos y luego haciendo señales de humo nos lanzamos en medio de nuestro mundanal ruido....

mucho ruido!!!! y nadie escucha, nadie se detiene a observar... ojalá que en medio de estas ruinas alguien tenga más tarde comprende este horror a la muerte...

Abrazos y abrazos!!!!"

Germán Hernández
www.signoroto.blogspot.com

Asterión dijo...

Germán: me gusta lo que has apuntado, menos lo de servirle tragos a los gringos gordos, jeje.

Abrazo para vos.