7 jul. 2009

The Beatles III: "I am the Walrus"


Contaba John Lennon, que mientras cenaba con Yoko en un restaurante en España, el violinista del lugar se acercó interpretando “Yesterday”, luego lo felicitó por la canción y claro, pidió un autógrafo. Decía (o se lamentaba): “He recibido tantos elogios por esa canción”. Una canción que no era suya. Y se preguntaba Lennon qué pasaría con sus canciones, pero luego se ponía magnánimo y reflexionaba: “Claro, no tendría sentido que un violinista fuera por ahí interpretando “I am the Walrus”.

Esta anécdota revela la dicotomía de estilos entre Paul y John. Así, “I am the Walrus” es un tema vanguardista, complejo, con muchos detalles y matices, opuesto a la sencillez de “Yesterday”, a su estilo claro y edulcorado.

Para seguir con las anécdotas, John afirmaba que la melodía es una imitación de las sirenas de las ambulancias. Ambulancias europeas, valga recordar. No podría imaginarme el tema con una ambulancia de América. Además, señalaba como influencia literaria el cuento “La morsa y el carpintero”, de Lewis Carroll, que forma parte de su libro Alicia a través del espejo.

En fin, junto con “A Day in the Life” y “Strawberry Fields Forever”, las tres mejores canciones de The Beatles. Canciones que superan el gusto promedio del aficionado, y más allá de que sean difíciles de silbar o tararear, son por las que serán recordados y considerados grandes.

Ficha técnica:

Título: “I am the Walrus” (canción)
Duración: 4´ 13 s.
Fechas de grabación: 5, 6, 27, 28 y 29 de setiembre de 1966
Clave: A (la) mayor
Ritmo: 4/4
Álbum: Magical Mystery Tour (lanzado el 27 de noviembre de 1967)
Letra y música: John Lennon
Arreglos: The Beatles
Orquestación, dirección y producción: George Martin
Ingeniero de sonido: Geoff Emerick
Mezclas, cintas y efectos de sonido: Geoff Emerick y John Lennon

Intérpretes:

Ringo Star: batería
George Harrison: guitarra rítmica
Paul McCartney: bajo
John Lennon: voz principal (doblada), piano eléctrico, melotrón y pandereta.
Coros: The Mike Sammes Singers (ocho hombres y ocho mujeres)
Orquesta de cámara: ocho violines, cuatro cellos, tres trompas y un clarinete bajo.

Análisis

En el arte, lograr el balance entre los distintos elementos que componen una obra es vital. Al escuchar esta canción, la mayoría pensará que es caótica, desordenada, loca, surrealista, etcétera. Sin embargo, nada más alejado de la realidad. La clave, el tempo y la estructura son completamente tradicionales. Una canción en A mayor, en cuatro tiempos, con introducción, estrofas, estribillo y puente o intermedio, como miles de canciones pop. Pero entonces, ¿qué la hace “tan extraña”? Aquí es donde viene el equilibrio: a una estructura tradicional, se le suman elementos no tradicionales. En este caso, el arreglo.

Hay un coro, que canta y hace ruidos de todo tipo, junto con un ensamble orquestal que va reproduciendo el arreglo básico, que ensancha el espectro sonoro y además arroja pequeñas sorpresas por aquí y por allá. Como he mencionado en otras ocasiones, la eficacia de los arreglos con músicos adicionales del grupo, radica en que no son un mero acompañamiento, sino que se incorporan como eso, como un ensamble, como un todo, y cada parte responde a las otras, no solo como fondo.

A este arreglo, se le suma el trabajo con los efectos de sonido y la mezcla, que fue realizada en vivo por el propio Lennon, quien utilizó la transmisión que la BBC de Londres realizaba ese día, 29 de noviembre de 1967, de El Rey Lear, de Shakespeare. Hacia el final de la grabación, en medio de la barahúnda, se pueden escuchar los diálogos, con la muerte como tema.

En cuanto a la letra, es definitivamente una especie de “cadáver exquisito”, un ejemplo de escritura automática, de surrealismo. Hay una serie de juegos, como el de los pronombres en los primeros versos; hay intertextos de canciones del grupo, como “Lucy in the Sky with Diamonds”, así como a canciones infantiles tradicionales de Liverpool. Hay referencias literarias, retruécanos difíciles de traducir y un estribillo que pareciera hecho con toda la intención de confundir y nada más. Más adelante, esta canción sería intertexto de otro tema del cuarteto: "Glass Onion". ¿Cebolla de vidrio? ¿Soy el hombre huevo? ¿Soy la morsa? ¿Qué diantres es eso?


Soy la morsa

Yo soy él como vos sos él como vos sos yo
y estamos todos juntos.
Miralos cómo corren, como cerdos de una pistola,
miralos cómo vuelan.
Estoy llorando.

Sentado en un hojuela de maíz,
esperando que llegue la camioneta.
Camiseta de la corporación, estúpido martes sangriento.
Hombre, has sido un niño sucio,
dejás que tu cara se estire.

Señor ciudad policía sentado,
lindo policiita en la orilla.
Miralos cómo vuelan, como Lucía en el cielo.
Miralos cómo corren.
Estoy llorando.

Natilla amarillenta
chorreando del ojo de un perro muerto,
pastel de verdulera, sacerdotisa pornográfica.
Niño, has sido una muchacha sucia,
dejaste caer tus calzones.

Sentado en un jardín inglés
esperando que llegue el sol,
si el sol no llega
obtendrás un bronceado
por estar parado en la lluvia inglesa.

Experto texperto ahogando fumadores,
¿no creés que el bufón se ríe de vos?
Miralos cómo sonríen, como cerdos en una pocilga.
Miralos cómo se esconden.
Estoy llorando.

Sardinas de semolina
escalan la torre Eiffel,
pingüinos elementales cantan Hare Krishna,
hombre, debiste haberlos visto
patear a Edgar Allan Poe.

Soy el hombre huevo,
son los hombres huevo,
soy la morsa,
goo, goo, goo, g´joob.

(Traducción: Gustavo Solórzano Alfaro, 2007. Aquí en inglés.)


Este es el video, un fragmento de la película escrita y dirigida por The Beatles, Magical Mystery Tour.



20 comentarios:

Leandro dijo...

Hay quien dice que Lennon estaba influido por el Finnegans Wake de Joyce para esta letra...

Asterión dijo...

Cuando Lennon publicó su primer libro, "In his Own Write", los críticos lo comparaban con Carroll y Joyce, entre otros. Lennon solo conocía de estos a Carroll, de la escuela, y decía que no tenía idea de a qué se referían. Sin embargo, parece que, efectivamente, con el tiempo se interesó en Joyce.

Lo de estas comparaciones es famoso. William Mann, crítico de The Times, dijo que "Not a Second Time", terminaba con las mismas cadencias eólicas que "La canción de la Tierra", de Mahler. Lennon dijo: "Hasta el día de hoy no tengo idea de qué son cadencias eólicas. Pensaba que eran pájaros exóticos o algo así".

Asterión dijo...

No hay forma. Con esta plantilla, cuando pego los textos de Word, después se me hace un desbarajuste. Por lo menos ahora la letra ya quedó pareja, aunque se metió ese innecsario espaciado. Ni modo. Las disculpas del caso.

Leandro dijo...

Lennon ha fascinado a los intelectuales, quienes intentaron asimilarlo a toda costa: Mahler o Joyce, algo culto tiene que haber en un tipo que generó seguramente más de un "gusto culposo", en el tiempo en que era un cantante popular que hacía hacerse pis encima a las chicas. Está bien que tu análisis ponga las tintas en el lugar que realmente pertenece a Lennon: el del músico experimental, no el del intelectual que todos quisieron ver. Una sola observación: Lennon, contra su propia opinión, era un gran melodista intuitivo.
Respecto a "I am the walrus" y Joyce, Creo que se puede encontrar partes de la letra en el Wake, como también partes de cualquier otra cosa pasada, presente o futura, jaja.

Leandro dijo...

Como consejo de antiguo blogger:

1) Copiá el texto desde el Word, pegalo en el Notepad (bloc de notas de Windows).
2) Volvé a copiar el texto desde el Notepad y pegalo en el blog.
3) Formateá el texto desde el editor del blog.

Asterión dijo...

Coincido con vos en lo de melodista intuitivo. En ese sentido, hay melodías realmente únicas: baste como ejemplo "Girl" o "Because".

Olvidé mencionar antes que su primer libro es del 64. Luego de eso, seguramente leyó a Joyce, y así, entre fragmentos de Carroll y de Joyce, armó este cadáver en 1967.

Asterión dijo...

Gracias por el consejo. Ya quedó algo mejor, aunque siempre varía la fuente. Pero en la próxima lo haré así desde el principio.

Saludos.

Alexánder Obando dijo...

Asterión:

Cada vez que lo intento, la compu me da menos problemas para acceder a este sitio. Espero que siga así.

Deseo comentar cuatro cosas:

1. Gracias por hacer las traducciones a lo que yo llamo CCC (castellano clásico costarricense), es decir, a nuestro español con el voseo como norma para la segunda perosna del singular. Lo mismo para Leandro y para Gustavo Adolfo Chaves en cuanto a las traducciones de este último.

2. Gracias por la información sobre Lennon y su proceso creatrivo. Con vos es imposible no aprender algo cada día sobre música pop.

3. La relación de Lennon con Mahler, Joyce y otros grandes creo que va por el lado de la inteligencia, la intuición y la experimentación, más que por el lado de la cultura. Eso me parece muy claro y me agrada que ustedes lo hayan colegido.

4. "I am the Walrus", con todo y sus grandes atributos a cuestas, no me impresiona mucho... pero "Strawbwerry Fields" o "Another Day in the Life" ya son otra cosa. Asunto de gustos, supongo.

Contento de pasar por aquí.

Asterión dijo...

Alexánder: ¿ves?, con paciencia y dedicación todo se puede, jeje.

1. En las traducciones que hice de The Beatles ya hace un par de años, traté de usar el CCC siempre. Lo comentábamos el otro día, y también es algo que cada vez incorporo de forma más natural en mis poemas.

2. Me alegro de que los datos y comentarios sean información apreciada.

3. Es cierto. Lennon no tuvo ni formación musical ni literaria. Sus concimientos literarios vienen de la escuela. Sin embargo, de los cuatro fue el único que estuvo en un sistema de eduación superior, en una escuela de arte, aunque no se graduó. Fuera de ahí, todo fue intuición y pasión.

4. Pues sí.

Contento de que pasés.

Lluís Salvador dijo...

¡Hola!
Mira que me extrañaba que no hablaras tarde o temprano de esta canción. Tenía la intuición de que debía ser una de tus favoritas. Y no ha provocado literatura ni nada... En fin, recuerdo que Alan Parsons tiene un tema (en Stereotomy) titulado "Where is the Walrus?" Teniendo en cuenta que estuvo con los Beatles en Abbey Road y otras cosillas, algo de relación tiene que haber.
Y de acuerdo también con tus favoritas, aunque yo añadiría otra, para mi gusto: The Fool On the Hill.
Muy buen post.
Un saludo!

Asterión dijo...

Lluís: ahí voy poco a poco con varios de sus temas. Se escuchan sugerencias. "The fool on the hill" es una de esas buenas de Paul, aunque yo soy un lennoniano redomado, jaja.

El tema de Parsons, qe si no me equivoco es instrumental, de fijo se relaciona con la morsa de Lennon. El asunto de la incógnita de la morsa es como sigue: la canción es de John, y él la canta, además de salir dsifrazado de morsa en la película, pero quien aparece de morsa en la portada del álbum es Paul. En "Glass onion", también de John, este canta: "The walrus was Paul". Con eso se refiere a la portada del álbum, y lo usa como una manera de burlarse de quienes buscaban pistas de la muerte de Pual.

Saludos y gracias por pasar.

Liliana dijo...

Gracias por tu visita a Kinephilos y tu comentario. Veo que te gusta la música de mi época. John (más que Paul) es mi predilecto.
Nos seguimos leyendo... Saludos desde Buenos Aires.

Sweet and Tender Hooligan dijo...

viste que parece que visito ticolandia no?

Asterión dijo...

Liliana: de nada. Desde que lo encontré, estoy atento a las actualizaciones. Y así es, gran parte de la música anglosajona de los sesentas y setentas es mi favorita.

Puto Malo: no sabía, pero qué bueno. Por tu blog me enteré de que ibas para Chile o algo así.

Saludos a ambas y gracias por pasar.

Pelele dijo...

Bueenas. Aquí devolviendo la visita. EStán bonitamente acomodados los muebles en los dos blogs.
Buenísimo las anécdotas y las impresiones que largás sobre esta pieza, que sin duda es una de las más extrañas de Beatles.
Con Lennon siempre he tenido una intriga o duda, qué sé yo. Sabemos que es conocido por ser el más "experimental" y arriesgado de los 4 (aunque según entiendo, para el Abbey Road uno de los pleitos entre Pablo y Juan, fue que Paul quería montarlo todo seguido, sin pausa entre las canciones, a lo que John se opuso rotundamente y al final le fueron a pedir consejo a Salomón y la cosa quedó mita y mita)El asunto es que después de Beatles, no hay en los discos de Lennon, ni en las letras ni en la música rasgos tan marcados de ese Lennon beatle experimental. Se vuelve más "clasico" matizando el blues el rocanroll y el pop, con guitarritas dylanianas y esas varas en la música y en las letras es mucho más claro. No te parece?

Asterión dijo...

Pelele: muchas gracias por la visita. Sos bienvenido en los dos chantes.

Lo que planteás sobre la experimentación es uno de los puntos más interesantes, y es largo el asunto, pero veré si logro resumir.

Lennon ha sido reconocido como el experimental, el vanguardista, y Paul como el popero, el cursi, el meloso. La muerte de John ayudó sobremanera a dicha imagen. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, y en parte al empeño de Paul, se ha ido descubriendo que las cosas no eran tan así. Para 1965, mientras John vivía una vida suburbana, Paul se empapaba de la movida londinense.

Mi teoría es que Paul siempre fue muy diplomático, y bastante conservador en ciertos aspectos, por lo que nunca arriesgó verdaderamente en sus propias canciones, sino que arriesgó las canciones de John, y este último no siempre quedaba satisfecho con el producto final, pero no era tan hábil como Paul para lograr darle vuelta a las cosas. Así, el melotrón de "Strawberry fields forever", aparentemente los efectos en "Tomorrow never knows" o la orquesta en "A day in the life", todos letra y música de John, terminan por usar arreglos experimentales, y al ser John su creador original, acaba con la fama de vanguardista. Claro, con el tiempo Paul se dio cuenta de los réditos artísticos de esto, y ha luchado por demostrar cuáles fueron innovaciones suyas.

Pero igual, no se trata ahora de darle todo el mérito a Paul por los experimentos. Todo esto lo que refleja es la enorme tensión entre ambos, de las cual todo su trabajo siempre se vio beneficiado. Paul se suavizaba, y John le daba una inyección de ironía; John se ponía rudo, y Paul matizaba el asunto, pero igual, ambos eran capaces de todos los extremos, y los explotaron al máximo, junto con George Martin e ingenieros de sonido, a quienes hay que dar gran parte del crédito por los experimentos.

Posteriormente, ni John ni Paul volvieron a trabajar igual ni a producir nada semejante. Ambos se quedaron en un nivel, lo que demuestra que la magia provenía de su unión y de otras colaboraciones.

Ahora, Paul sí ha seguido tratando de hacer algunas cosas, como sus proyectos electrónicos con Youth, como The Fireman, o sus trabajos de música académica. Curiosamente, estos últimos, más que reputarlo como vanguardista, denotan su vena conservadora, no por ser música académica, sino por no innovar ni aportar.

Bueno, interesante tema, y se podría seguir, pero basta por ahora.

Saludos y gracias de nuevo por pasar.

Marga dijo...

Hola... recién paso por acá. Está interesantísimo el sitio. También me voy a dar una vuelta por la "vieja casa" a ver que tal. Saludos!

Asterión dijo...

Hola, Marga:

Un placer que te hayás pasado por aquí y que te guste. Visitaste ayer la otra casa y como pudiste ver estaba algo agitada y volaban los platos de un lado a otro, pero son cosas de "familia". Usualmente, presentamos nuestra mejor cara de "familia bien", jaja.

Saludos y gracias por pasar.

sOren vargAs dijo...

Aparte de lo aquí expuesto en los comentarios, unos muy buenos, quisiera añadir un par de cosas.

Un grupo por algo es un grupo, y has no es necesario que todos compongan o sean virtuosos, puede inclusive que uno vele por cuestiones técnicas o de otra índole. Lo importante es que no es una suma de individualidades (de ahí vienen muchos de los pleitos sobre música de todos los tiempo). Los talentos para diversas cosas, o el orden, o los egos mágicos giran hacia un centro común, como la luna y la tierra. Y el producto de ello sólo se explica por esa mecánica.

Lo segundo, una melodía puede ser la cosa más simple del mundo, pero la genialidad de los arreglos o el trabajo de otras inteligencias involucradas pueden hacer la total diferencia. Los demos de Martin Gore junto a los arreglos oscuros y complejos de Wlder hicieron al mejor Depeche Mode. También, uno busca por ejemplo a qué se parece una canción de Erasure, y ¡eureka! escucha el disco desenfufado y es una maravilla de influencias, hasta blu grass.

Qué maravilla todo. Ahora quizás hay tanta basura porque no podemos entender eso.

Asterión dijo...

Soren: como te comentaba recién en FB, me interesa el grupo (uotros grupos) por su trabajo, es decir, por el producto que se presenta al público, más allá de que la letra sea de alguein y la música de otro o de que una sola persona lo haga todo.

Un argumento de los religiosos es decir que eran los mejores músicos. Entonces viene otro que quiere echarse abajo eso y dice, también de forma ingenua, que ni tanto, porque gran parte se debía al aporte de Martin (que siempre ha sido malinterpretado, agrego yo.)

Da lo mismo, porque lo destacable es la canción final, y el nombre del grupo es la etiqueta, y es la que usamos, pues lo que interesa es esa posibilidad.

Volviendo a la Velvet, es un claro ejemplo. Lou Reed era más tradicional, si se quiere: hacía canciones, y era la experimentación de Cage la que hacía el asunto más atractivo. Pero yo no voy a venir ahora a decir que Reed es malo o algo así. Lo que importa es el tema final, la conjunción de todo eso.

Saludos y gracias por pasar