19 may. 2009

Tomaso Pieragnolo

Como mencionaba en la entrada anterior, el VIII Festival Internacional de Poesía, Costa Rica, 2009 trajo, entre otros, dos poetas de gran calidad. Al primero ya lo presentamos. Ahora es el turno del italiano Tomaso Pieragnolo.

Tomaso es una persona afable, de hablar pausado, que deja entrever una pasión por la poesía como acto cotidiano de amor, y su poesía transita por el mismo camino: contemplativa, meditativa. Sus textos describen usualemente estados de ánimo, sensaciones, visiones del entorno, donde la naturaleza y los sentidos, en relación con la ausencia y el recuerdo, adquieren gran importancia. Y aunque no me guste catalogar el trabajo de un autor, lo que he conocido hasta ahora podría definirlo como delicada poesía amorosa.

Tomaso vivió varios años en Costa Rica, habla español y él mismo escribe en ocasiones en español, o bien, traduce sus propios textos a este idioma. Pues bien, dejo uno de sus poemas, en sus dos versiones.

Due arance

Se la vita finisce stasera
ed io non ho spento la luce,
non ho girato la chiave nella toppa,
non ho rifatto il letto
per mille sogni ancora
e il telefono squilla senza riposta;
per quante conchiglie
vorrei sorgere ancora,
per quanti fiori seminare,
per tante foglie disperdermi.
Ma se la vita finisce stasera
e le tue mani non sono più
due arance che volano,
l´odore puro della terra,
l´ombra verde delle foglie,
il dono dell´acqua
sulla pelle disabitata:
ecco, allora son pronto,
parto per restare e torno
dove non sono mai stato,
arrivo quando non mi aspettano e parlo
con il vuoto disinteessato del vento,
asciugo il giorno dalle sue
silenziose umidità
e mi arrendo al sole
e al tuo sorriso.

Dos naranjas

Si la vida termina esta noche
y yo no he apagado la luz,
no he girado la llave en la cerradura,
no he rehehco la cama
para mil sueños todavía
y el teléfono suena sin respuesta;
por cuántas conchas
yo querría surgir otra vez,
por cuántas flores sembrar,
por tantas hojas dispersarme.
Pero si la vida termina esta noche
y tus manos no son más
dos naranjas que vuelan,
el olor puro de la tierra,
la sombra verde de las hojas,
la dádiva del agua
sobre la piel deshabitada;
mira, entonces estoy listo,
parto para quedarme y vuelvo
donde nunca he sido,
llego cuando no me esperan y hablo
con el vacío desinteresado del viento,
seco el día de su
silenciosa humedad
y me rindo al sol
de tu sonrisa.

Tomados de Tomaso Piragnolo, Poesía escogida, 1997-2003 (edición bilingüe), San José: Casa de Poesía/EUCR, 2009, pp. 8-9.

Tomaso Pieragnolo (Padua, Italia, 1965). Ha publicado Lettere lungo la strada (2002) y L´oceano e altri giorne (2005). Ganador, entre otros, del Premio Minturnae Giovanni 2005. Colabora con revistas culturales y literarias.

6 comentarios:

Juan Hernández dijo...

Otra exelente persona que tuve la oportunidad de conocer. De él si nunca he leído nada lamentablemente, me queda leer el libro editado aquí. Él y su esposa son bellas personas, increibles de verdad. ''Dos naranjas'', lo escuché de su boca unas tres veces. Hermoso poema, hermosa persona Tomaso, también con un profundo tacto humano y un sentido del humor fino.

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Wow, un ritmo muy Pavese, incluso en español, y unas imágenes muy Montale. Por otro lado, un poema muy claro y fuerte; una voz muy firme. Me ha gustado mucho. Voy por más. Gracias por el guiño, Tavo J.

Mon dijo...

Aunque en la poesía el sonido nada tiene que ver con el sentido (en palabras de Daniel Samoilovich , ¿por qué algo sería más cierto o más profundo al sonar mejor?) es refrescante leer un poema que logre mantenerse melodioso sin llegar a convertirse en solo odioso.

Asterión dijo...

Juan: así es, una persona muy agradable y amable. A su esposa la vi, pero no conversé con ella. “Dos naranjas” debe ser su poema preferido, porque lo leyó varias veces.

Gustavo A.: tenés razón. Hay reminiscencias de Pavese en sus delicadas descripciones e imágenes. Yo he buscado material suyo en Internet, pero sinceramente no logré encontrar nada.

Mon: la dualidad sonido/sentido nos traería de vuelta al probelma fondo/forma. Yo particularmente considero que el fondo es un efecto de la forma (aunque lo dicho por Samoilovich sea muy válido).

Saludos a los tres y gracias por pasar.

Alexánder Obando dijo...

Rico y dulce, como una naranja.

Asterión dijo...

Álex: más bien, como dos naranjas.

Saludos y gracias por pasar.