2 may. 2009

The Beatles II: "Eleanor Rigby"

Dedicado a Alexánder Obando 

Empezamos nuestro recorrido por la música de The Beatles con el tema “In my Life”. En ese momento, poco dijimos acerca de la sociedad musical que representan Lennon y McCartney. Todas sus canciones son acreditadas a ambos, por decisión de los dos al inicio de su carrera. Sin embargo, para nadie es ya un secreto que en realidad pocas veces colaboraron de forma realmente estrecha, 50/50. Usualmente, cada uno escribía por aparte y el otro colaboraba en los arreglos. Así las cosas, todo resulta claro, excepto en dos ocasiones que ellos mismo se han disputado la autoría de un tema. El primero fue “In my Life”, cuya música McCartney asegura haber compuesto, a lo que Lennon señala que Paul colaboró con la parte central y los arreglos. El otro caso es con la letra de “Eleanor Rigby”, de la cual Lennon indica haber escrito al menos un 70%, mientras que Paul arguye que la contribución de John fue nula. Finalmente, se ha optado por repartir créditos ahí donde las cosas no han quedado completamente claras. Ahora, pasemos al tema que nos ocupa.

Ficha técnica: Título: “Eleanor Rigby” (canción)
Duración: 2´ 02 s.
Fechas de grabación: 28 y 29 de abril, y 6 junio de 1966
Clave: E (mi) menor Ritmo: 4/4
Álbum: Revolver (lanzado el 8 agosto de 1966)
Letra: Paul McCartney y John Lennon
Música: Paul McCartney
Arreglos, dirección y producción: George Martin (arreglos basados en ideas de Paul McCartney)
Ingeniero de sonido: Geoff Emerick
Mezclas: George Martin y Geoff Emerick

Intérpretes: Paul McCartney: voz principal y coros
John Lennon: coros*
Músicos de sesión: cuatro violines, dos violas y dos cellos
* Algunas fuentes sugieren que George Harrison también hizo coros. 

Análisis: La letra ha sido considerada un magnífico estudio sobre la soledad. La presencia de dos figuras oscuras, grises y opacas como lo son Eleanor Rigby y el padre McKenzie es directa desde el principio. Ella limpia el templo donde él es el sacerdote. Así, ambos ven pasar la vida, pero una vida que jamás se detiene para ellos. Bodas, funerales, bautizos y demás tienen lugar frente a sus ojos, sin que nunca sean partícipes reales de ninguna de estas actividades. Eleanor Rigby espera en su ventana, y así es hasta el día de su muerte. El padre simplemente oficiará su funeral, pero en el fondo comparte el mismo destino de soledad que ella. Como podemos ver, la letra es breve y hermosa, y refleja el estilo lírico (muy narrativo) de McCartney, más que el de Lennon (siempre más introspectivo). Por otra parte, valga señalar que en el apartado de letras, Paul siempre ha estado muy por debajo de John, y solo en pocos momentos, como este, logró cuajar una verdadera joya.

Eleanor Rigby

Ah, mirá a toda la gente solitaria…

En la iglesia donde se ha oficiado una boda
Eleanor Rigby recoge el arroz.
Vive en un sueño, espera en la ventana
y guarda su rostro en una jarra junto a la puerta.
¿Para quién será?

El padre Mckenzie escribe las palabras de un sermón
que nadie atenderá. Nadie se acerca.
Mírenlo surcir sus medias en la noche
cuando no hay nadie más.
¿Qué será lo que le preocupa?

Eleanor Rigby murió en esa iglesia
y fue enterrada al lado con su nombre. Nadie llegó al funeral.
El padre Mckenzie se quita el polvo de sus manos
mientras se aleja de la tumba.
Nadie se salvó.

¿De dónde viene, a dónde pertenece,
toda la gente solitaria?

(Traducción: Gustavo Solórzano Alfaro, 2009. Aquí en inglés)

En la parte musical e interpretativa, se debe reconocer que más que un trabajo del grupo, es un trabajo de Paul y George Martin, con alguna colaboración de John. En lugar del cuarteto de rock, se recurre a un cuarteto de cuerdas (aunque son ocho instrumentos, el arreglo es para un cuarteto). Las cuerdas aparentan generar un ritmo, más que una melodía, y Martin asegura haber encontrado influencia en la banda sonora de Fahrenheit 415, compuesta por Bernard Hermann. El arreglo vocal es para dos voces. Este canción es un típico ejemplo de lo que muchos considerarían el genio beatle, a la par de la música clásica. Una vez más, debo decir que hecha dicha comparación, el tema sufriría realmente. Por eso, lo que se debe hacer es apreciarla en su justa dimensión, como una excelente pieza vanguardista dentro de la música popular, ni más ni menos. Veamos y escuchemos el tema en la secuencia de la película Yellow Submarine.


6 comentarios:

lokacomotumadre dijo...

Excelente post sobre esta bella canción, saludos

Marco dijo...

De mis favoritas de The Beatles... el arreglo de cuerdas le da una fuerza enorme a la canción...

Se te agradece!

Alexánder Obando dijo...

Gracias, Asterión. Realmente me conmovió escuchar y ver el video. Esta pieza está definitivamente entre las obras maestras de su género.

Le puse atención a las cuerdas y, efectivamente, llevan más un ritmo que una melodía, similar al caso de Fahrenheit 451, aunque en este último también constituyen una suerte de motivo melódico.

Una pequeña aclaración sobre la notación musical: las letras A, B, C, D, E, F, y G se usan en inglés (y con algunas variantes también en alemán) para designar la clave utilizada. En las lenguas romances, sin embargo, usamos los nombres de las notas. Para hacer la "transcripción" usamos un recurso muy sencillo: A corresponde a la; por tanto, A, B, C, D, E, F, G, corresponden a la, si, do re, mi, fa, sol. Eleanor Rigby, en consecuencia, está escrita en clave de mi menor. Otras traducciones de notación serían FLAT = BEMOL; SHARP = SOSTENIDO; MINOR = MENOR y MAJOR = MAYOR.

Me siento muy honrado de ser el dedicado de este post (aunque se siente raro ver tu nombre escrito justo bajo una lápida, jejejejeje).

Adelante con tu excelente blog y felicidades.

Leandro dijo...

Creo que tu última aclaración debería ser puesta en letras de molde doradas en el prefacio y epílogo de todo libro sobre los Beatles. Dad al César lo que es del César.
Respecto a la autoría, siempre me pareció claro que era un tema de Macca, no sabía que se disputaba su autoría. El canon McCartney sigue por ese lado; el de John Lennon nunca se acercó a algo de ese estilo.

Asterión dijo...

Lokacomotumadre: bienvenida al blog y muchas gracias por tu apreciación.

Marco: sé que es de tus favoritas. Lo más destacabale es, definitivamwnte, el arreglo de cuerdas, o más bien, el hecho de solo usar cuerdas para un tema pop.

Alexánder: me alegro de que te haya gustado el post con el video.

Las cuerdas son muy rítmicas en su base, pero claro que sobre dicha base se van montando varios juegos melódicos.

Conozco la correspondencia de las notas, y sí debería ponerlas en romance. Lo que pasa es que el otro cifrado (llamado universal) ha ganado mucho terreno, y es prácticamnte utlizado en todo lugar. Yo estoy tan acostumbrado que ya ni cuenta me doy. De hecho, si buscamos en Internet, es muy común encontrar las partituras o tablaturas con dicho cifrado. Pero lo tomaré en cuenta y pondré ambos cifrados.

Jaja, lo de la dedicatoria me lo imaginé después, claro. Pero bueno, sabés que se debe a nuestra última conversación, sin ninguna referencia escatológica.

Leandro: veremos si las grandes editoriales anglos y españolas aceptan tu propuesta.

El tema es de Paul, definitivo. Igual que “In My Life” es de John. Muchos consideran que en el estilo musical de esta última sí hay algo de Paul, pero creo que olvidan que John también hacía melodías muy delicadas.

Lo de la letra es complicado, y si no es toda de Paul, sí es una suerte de “cadáver exquisito”, pues había varias personas dando ideas. Primero, Paul puso “father McCartney”, pero luego pensó que podría ser una referencia negativa para su padre, así que buscaron en el directorio telefónico y escogieron McKenzie. Luego, se supone que Ringo aportó la idea de que el sacerdote cosía sus medias. Se afirma que Pete Shoton, amigo de la infancia, sugirió que Eleanor y el padre se casaran al final. Aparentemente, John estaba en uno de sus malos días, y rechazaba las ideas que todos presentaban. Luego afirmó haber colaborado con gran parte. ¿Qué pasó ese día? Lo que queda es la canción.

Saludos a los cuatro y gracias por visitar y comentar.

Anonymous dijo...

Muy bueno