15 abr. 2009

The Beatles I: “In My Life”

Por muchísimo años, The Beatles ha sido para mí una pasión y una obsesión, desde todo punto de vista. He dedicado largas horas a escuchar su música, a tocar sus canciones, a leer sobre su obra. Conozco bastante bien sus biografías, pero realmente poco me han interesado sino están en relación con su trabajo artístico. Por ello, este espacio dará cabida a diversas entradas sobre su producción musical oficial editada, que va de 1962 a 1970 (con algunas excepciones).

Empecemos con el tema “In My Life”.

Ficha técnica:

Título: “In My Life” (canción)
Duración: 2´ 28 s.
Fechas de grabación: 18 y 22 de octubre de 1965
Clave: A (la) mayor
Ritmo: 4/4
Álbum: Rubber Soul (lanzado el 3 diciembre de 1965)
Letra: John Lennon
Música: John Lennon y Paul McCartney
Arreglos: John Lennon, Paul McCartney y George Martin
Producción: George Martin
Ingeniero de sonido: Norman Smith
Mezclas: George Martin y Norman Smith

Intérpretes:

Ringo Star: batería
George Harrison: guitarra solista
Paul McCartney: bajo y armonía vocal
John Lennon: voz principal (doblada) y pandereta

George Martin: piano (algunas fuentes afirman que es eléctrico)

Análisis

A pesar de que usualmente se tiene en alta estima las diversas áreas artísticas en las que incursionó John Lennon, el estilo y contenido, muchas veces simple y banal de sus primeras letras es un estigma que no ha permitido tomarlo en serio como letrista o poeta, lo cual sí ha sucedido con otros como Bob Dylan o Jim Morrison. Sin embargo, lo que debemos tomar en cuenta es que su primera formación es precisamente literaria, y es de los poquísimos músicos que además ha publicado poemarios, completamente independientes de su producción de letras.

Ahora bien, estamos de acuerdo en que como parte de una maquinaria comercial, sus letras frecuentemente no pasaban de ser ingenuos versos de adolescente enamorado, y si él no logró nunca sobreponerse completamente a esto, pues eso es su problema. El asunto es que a pesar de ello sí logró algunos ejemplos de altísima calidad, sino como poemas, al menos sí como excelentes letras dentro del ámbito de la música popular. Uno de los primeros ejemplos es la canción “In My Life”. Esta canción, curiosamente, nació primero como un “poema”, al que solo después se le pondría música. Sabemos que el proceso usual es componer la música y hasta después escribir una letra.

El texto se compone de cuatro estrofas de cuatro versos cada una. Es probable que no exista una version canónica que asegure esto, y en infinidad de libros y páginas en Internet, a lo major nos encontremos con diferentes organizaciones, pero al escuchar la versión musicalizada, es notoria la organización sugerida al inicio (aparte de ser una organización muy típica en la música popular).

Las dos primeras estrofas hacen referencia al recuerdo de distintos lugares y personas por parte del hablante lírico, a los cambios que estos han sufrido y al amor que ha sentido por ellos. Son la parte major lograda y que revelan una transformación en la simbología de sus letras, donde la nostalgia es el eje central.

Las estrofas tres y cuatro dan un giro inesperado, y el hablante lírico afirma que a pesar de todo eso, nada se compara (y a nadie ha amado más) con un tú lírico no identificado y que solo hasta ese momento del tema hace su aparicion. Este giro puede obdecer a la necesidad o costumbre de escribir las letras en términos de un hablante lírico que dirige sus palabras de amor a un tú lírico (típicamente femenino), estrategia propia de las canciones populares cuyo mercado eran las miles de fanáticas que compraban sus discos.

Es una lástima que Lennon haya perdido la oportunidad de lograr un texto mucho más depurado y de connotaciones líricas más profundas, cuyo tema central fuera la infancia perdida y la nostalgia. Sin embargo, esta letra refleja el cambio que se estaba dando en su proceso creativo y en su percepción del mundo.

En mi vida

Hay lugares que recordaré toda mi vida,
y aunque algunos ya no existan
y otros hayan cambiado para siempre, y no para bien,
hay otros que permanecen.

Todos esos lugares tuvieron sus momentos
con amantes y amigos a quienes todavía puedo recordar.
Algunos han muertos y otros viven.
En mi vida los he amado a todos.

Pero de todos esos amantes y amigos
no hay ninguno que se compare con vos,
y esos recuerdos pierden su significado
cuando pienso en el amor como algo nuevo.

Y aunque sé que nunca perderé el afecto
por la gente y las cosas que hubo antes,
pues a menudo me detengo y pienso en ellas,
en mi vida te he amado más a vos.

(Traducción: Gustavo Solórzano Alfaro, 2007. Aquí en inglés)

Musicalmente hablando, la estructura de la canción también es bastante típica: clave de A (la) mayor con ritmo de 4/4 y cuatro estrofas, donde la primera y la tercera funcionan como eso, como estrofas, y la tercera y la cuarta como estribillo, aunque suelen considerarse más bien como puentes o sección de ocho compases centrales. Aquí también podemos ver un germen de maduración, pues no hay presencia de un estribillo (con la misma letras, además) repetido varias veces, sino que la canción fluye más como una narración, si se quiere; solo se repite una estrofa y luego el verso final.

Además de las cuatro partes de las estrofas, hay una introducción, un solo instrumental y un cierre. El arreglo es sencillo, con economía de recursos, pero cuidado hasta el último detalle. La introducción y el cierre se repiten cinco veces, y consisten en un sencillo pero efectivo riff (o arpegio) de guitarra. La base del tema está sobre un batería bastante particular, destacable, y el bajo, junto con la percusión adicional que aparece en los estribillos. El arreglo vocal también es característico de The Beatles, con John en la voz principal, doblada para dar profundidad y eco, y Paul en la armonía, vocalizada en algunos tramos y cantando en otros.

Finalmente, aparte de la bella melodía, lo más destacado es el solo de piano que ejecuta George Martin, al mejor estilo del barroco isabelino. Probablemente este solo sea sencillo para cualquier pianista con conocimientos básicos, pero lo importante aquí es su eficacia en el contexto de una canción popular. Se ha afirmado que por su dificultad, Martin debió grabarlo a la mitad de la velocidad, y solo en la mezcla se reprodujo a la velocidad que se escucha, lo cual no resulta muy convincente, puesto que el solo debió ser realmente sencillo para él, un músico con preparación clásica. También, se ha dicho que fue trabajado de dicha forma para alcanzar la textura de clavicémbalo que posee.

Aquí considero importante hacer un comentario. Es muy común que cuando la gente trata de defender o justificar el trabajo de The Beatles, se refiera a las influencias de la música clásica que tuvieron, y no falta quienes incluso se atreven a comparar al grupo con Mozart o Beethoven. Toda comparación puede resultar odiosa, además de inoportuna. Cualquier músico clásico se burlaría de estas aseveraciones, pues la simpleza de muchos de los arreglos es realmente candorosa. Sin embargo, lo que sí debe destacarse y verse como un logro, es la manera en que The Beatles logró fusionar lenguajes y apropiarse de técnicas de otras áreas musicales ajenas a lo popular del siglo XX. Hasta nuestros días, la influencia se deja sentir, y todo grupo que se precie, cuando obtiene éxito y quiere demostrar que es más que un fenómeno pasajero, recurre a la incorporación de instrumentos clásicos en sus obras, aunque lo único que logren sea un pálido reflejo de lo alcanzado por The Beatles, quienes nunca abusaron del recurso, ni siquiera llegaron a contar con una orquesta completa, sino que siempre fueron comedidos: un corno por aquí, un cuarteto de cuerdas por allá, una fanfarria por este otro lado, etc.

Aquí escucharemos una versión arreglada por George Martin, con Sean Connery recitando (por favor hacer caso omiso de algunas imágenes de Sean).



Y ahora sí, para cerrar, escuchemos la canción.

4 comentarios:

Asterión dijo...
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Asterión dijo...
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Katmarce dijo...

Asterión,

Me resulta curioso que hayas hablado de esta canción. De hecho, esta fue una de mis preferidas por mucho tiempo -ahora reconozco que no sé reconocer cuál es mi preferida porque me pongo en un aprieto-

Esta canción, a pesar de su simpleza -como vos lo decís- tanto en su letra, como en su música, me transmite nostalgia y tal vez es por eso que de alguna manera tengo mucha afinidad con ella.

Katmarce--
submarinopimienta.blogspot.com

Asterión dijo...

Katmarce: tema maravilloso. Y sí, nostalgia pura. Lo que siempre se le ha criticado es que la primera parte es muy lograda, pero en la segunda se cae un poco, por regresar al típico tem adel amor de parjea, en lugar d emantener el tono de canto por la infancia perdida. Y creo que sí. Musicalmente es maravillosa.

Saludos y gracias por pasar