24 ene. 2009

Un poema de Yusef Komunjakaa

Gracias a la recomendación de Vedemécum pude conocer a este poeta, cuyos textos me gustaron bastante. Entonces, a lo mejor irresponsablemente, traté de “pasar en limpio mi lectura”. Hay un aire en este poema que me hace añorar un acercamiento similar.


Creer en el acero


Yusef Komunyakaa (Louisiana, Estados Unidos, 1947)


Las colinas que mis hermanos y yo creamos
nunca encontraron su balance, y les tomó años
descubrir cómo funcionaba el mundo.
Podemos mirar un árbol de mirlos
y decir cuántos de ellos habitaron sus ramas,
pero con el chatarrero
nuestras cuentas nunca resultaron.
Semanas de levantarse y gruñir
nunca aportaron demasiado,
pero no podíamos dejar

de creer en el acero.
Camiones y carros abandonados
yacen sujetos al suelo
por sólidos y nostálgicos racimos de uvas,
fuertes como una docena de agricultores

que comparten su cosecha.
Retornamos con nuestro carretillo
que se quejaba bajo una nueva carga,
aunque los lirios vivieran mejor
en su lánguida tierra de Agosto.
Entre papales y botellas,
el humo de la fundición borró los atardeceres,
y no podíamos creer que el acero
permitiera que hubiese hombres

que se inclinaran tan cerca de la tierra,
como si el bronce bajo su aliento
colocara en una pesa el cielo gris.
A veces sueño cómo nuestras colinas
se hunden en un océano de metal,
como si todo se convirtiera en un ancla
de un barco de guerra o de un bombardero,
afuera, sobre los árboles en flor,
demasiado rojos para mirarlos.


Traducción de Gustavo Solórzano Alfaro

14 comentarios:

mon dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mon dijo...

Hay una transparencia en este poema que permite al lector acercarse a un momento, una realidad social distante.
Al leer el poema (en su versión original)se puede escuchar al autor en él.

Lilya Nuratis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lilya Nuratis dijo...

siempre es un placer conocer nuevos poetas... desmenuzarlos, compartirlos... gracias por acercalo!!! y gracias por insentivar mis ganas de cuiriosear por otros pagos..

La imagen que subi es de Alessandro Bavari, me di cuenta hace poco q deberia dejar al pie el nombre de cada artista, lo tendre en cuenta!!!

un calido beso!!
Lilya


p.d: hoy es el dia de las equivocaciones y los mensajes eliminados jeje

Natasha Tiniacos dijo...

Te voy a coronar como el mejor lector. Me alegra mucho ver que lo has trasladado al español, Gustavo. "Creer en el acero" es uno de los poemas por los que Komunyakaa ha merecido el título de "soldado poeta". "Podemos mirar un árbol de mirlos/ y decir cuántos de ellos habitaron sus ramas,/ pero con el chatarrero/ nuestras cuentas nunca resultaron". Aquí observamos la relación entre la belleza y la guerra, una de las tantas conexiones que le interesan y de la cual emerge el dolor de forma efervescente. Por eso me inquieta lo que habrás podido recordar al pasar en limpio tu lectura.

Por cierto, hay lecturas de Komunyakaa en YouTube. Pero como a este comentario le atañe "Creer en el acero", te dejo una interpretación visual de otro de sus poemas relacionados a Vietnam: http://www.youtube.com/watch?v=dRFs8facs5c

Germán Hernández dijo...

Qué poema tan triste!

Y a uno le queda más remedio que contemplar su obra moribunda desde esas colinas que se hunden.

Gracias.

Leandro dijo...

Extraordinario, gracias por la revelación.

Asterión dijo...

Mon: a lo mejor es esa palabra, "transparencia", ese algo que añoro.

Y en la versión en español,¿qué se escucha?

Lilya: claro es que es un plcer descubrir poetas.

Alessandro Bavari: dato anotado.

P. D. Siempre hay espacio para las equivocaciones.

Natasha: jaja, gracia por ese inmerecido honor. Agradecido esoty con vos por llevarme a este autor y con él, por este texto.

Bueno, ahora tomaré un rato para acatar esta nueva tarea que me has asignado, y ver al poeta "en vivo".

Germán: ciertamente, es de una tristeza, a la vez que de una calidez, sorprendentes.

Con mucho gusto.

Leandro: probablemente para mí también fue una revelación.

Saludos a todas y a todos y muchas gracias por pasar.

mon dijo...

En su versión original (yo) escucho hasta el acento de greengo negro entre las estrofas (¿demasiado imaginativa?). En la traducción, como es de esperarse...apenas mi voz leyendo.

Asterión dijo...

Mon: es decir, que la traducción no te dijo nada.

mon dijo...

No, es una buena traducción, me lo dijo todo pero con otra voz.

Asterión dijo...

OK, Mon, ahora sí me voy contento como un niño agradecido, jeje.

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Coincido con Mon en ese otro tono de la traducción. En el original la voz se siente declamativa, asombrada pero sin dudas. En la traducción hay una tristeza forjada quizá por la distancia entre nosotros, nuestra lengua, y las cosas que describe el poema. Nunca le había puesto atención a Komunjakaa. Gracias por compartir.

Asterión dijo...

G. A.: toda traducción es, precisamente, una forma de interpretación, y esta requiere alejamiento, tomar distancia, para decir otra cosa, para producir un nuevo texto.