7 nov. 2008

Retrato (del artista adolescente)

1

En mi ciudad
duermen con ánimo los santos,
se desprenden de las calles
aromas fatídicos.
Suben, en las estaciones clausuradas,
las maestras con sus niños.

Mi maestra de la escuela,
por ejemplo,
sabe que ayer estuve enfermo,
y hoy me agasaja
con helado y con galletas.

No sabe que me duele la vida
en todos los cuadernos,
en todas las tareas
y en todas las ventanas.

2

Mi compañero Carlitos
es una imagen descuidada y sin camisa.
Sus padres lo dejan salir a deshoras
para ver películas
que otros niños no vemos.

A su lado aprendí el dolor
de la primera niña,
del primer hijo,
del primer trabajo,
y su nombre y su recuerdo
son enigmas terribles y lejanos.

3

Dibujé. Escribí. Jugué.
En cada acto de mi vida
fui dejando retazos de ausencia,
aires de olvido
y recuerdos de su nombre.

En papeles amarillos
dibujó mi rostro.
En papeles guardados escribió mi nombre.
Jugamos juntos a los superamigos
y yo fui su guía y su destino.
Hoy escribo estas letras,
después de haber perdido
tanto tiempo.

4

Mi ciudad
es una estrella sin paraguas.
Mi ciudad,
donde juego y escribo día a día,
es un río de rostros amputados al recuerdo.

Mi ciudad
es una estela de almas sin memoria.
Escribo y escribo,
garabato a garabato,
la última sílaba
de su nombre y el mío.

Pintura: Caravaggio, Joven Baco enfermo (1593), óleo sobre lienzo, 67 x 53 cm., Roma: Galería Borghese.

12 comentarios:

Carolina Lozada dijo...

Gustavo en español:
Hay crueldad e inocencia en estos versos. También hay magia a pesar de cierta amargura (“una estrella sin paraguas”). Tiene encanto, papeles amarillos y trazos con garabatos. Es tierno.

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Coincido con Carolina: hay una amargura penetrante aquí. Hay algo como un querer alejarse; como un querer cantarle a algo que es difícil apenas mencionarlo... Algo como una ciudad que duele.

Asterión dijo...

Gracias a los dos por tomarse el tiempo de leer y comentar el texto, pues sé que puede resultar algo complicado cuando el tono parece ser tan personal.

Pero bueno, la poesía no es otra cosa que grupos de palabras, y nosotros dialogamos con ellas. Gracias de nuevo.

Alexánder Obando dijo...

Has tañido una fibra interior en los que leen este poema. Como bien señalan tu tocayo y Carolina, es un poema agridulce, como casi siempre son los recuerdos de la infancia.

La otra fibra tañida (al menos en mi caso) es la pasión por el Caravaggio. Su juventud fue miserable gracias a la falta de recursos. Este "Baco enfermo" es un autorretrato del pintor adolescente y de veras enfermo. No tenía plata para comer o pagar modelos, así es que mataba el hambre y la enfermedad pintándose con ayuda de un espejo. Una empresa titánica si pensamos que se sentía mal, tenía que reconstruir su pose constantemente y lo devoraba el deseo de comer. Eso se llama "amor al arte".

Anónimo dijo...

Voy por partes:

1.
Aunque la primera estrofa hace mancuerna con el "paisaje" pesimista general del poema, sobre todo con la última parte (4), me parece que esa conexión está muy lejos en el texto. Es decir, que esta primera estrofa parece parte de otro poema porque usa un lenguaje más lírico que el de los los siguientes versos.

2.
Como lo dice el poema: una imagen terrible y lejana. Una historia que no fue necesario contar para entender.

3. Reflexivo, casi existencial. Te reprocho que me hayás quitado suspenso al anticipar lo que estaba por leer en esa especie de resumen del primer verso.

4. Como decía, da sentido y continuidad a la imagen de la ciudad del inicio, (también a la forma lírica) pero me hubiera gustado que terminara en la sección anterior, con los últimos versos de la parte 3, son más fuertes.

Monse.

Asterión dijo...

Monse, gracias por tus apreciaciones.

Pues así, ya en plan abusivo, hay otros poemas recientes dispersos por el blog, por si querés decirme algo sobre ellos.

Y a propósito, ¿y tu poesía?

Un abrazo.

mon dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mon dijo...

Trataré de leerlos, poco a poco.
Claro que sigo escribiendo, si pudiera todos los días, pero tengo una relación de amor-odio con mi poesía, a veces me gustaría ignorarla.

Ophir Alviárez dijo...

Hay tanto en esta casa, que mejor guardo silencio y apre(he)ndo.

Un saludo y mis gracias.

Ophir

Ale dijo...

Luego de leer de nuevo este poema me sigue gustando cada vez más... Tal vez ese tono personal es lo que le imprime esa especie de nostalgia por esa infancia tan lejana para algunos y que, sin embargo, hace que se añoren los tiempos pasados con la contradicción de eludir ciertos momentos que de una u otra forma nos marcaron...
Por otra parte, digo a la espera de que algún día lo publiques (probablemente en tu próximo libro jejeje) para darme el gusto de leerlo más a menudo, y pues bueno, definitivamente este retrato encabeza mi lista de Solorzano's top 5 poems =)

Asterión dijo...

Ale: es grato saber que alguien regresa a los poemas, que los recuerda.

En cuanto a publicación, pues sí, forma parte del proyecto en el que trabajo actualmente, así que sería de esperar que aparezca en forma de libro en unos años.

Saludos y gracias por pasar.

Ale dijo...
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