Exégesis literarias (o resúmenes para dummies)


El Ulises, de Joyce

Un tipo está cagando.
Otro se pasea por las calles de Dublín con un pedazo de carne en el bolsillo, mientras su mujer, en un monólogo que ha pasado a ser un clásico de la literatura del siglo XX, rememora su infidelidad.

Los miserables, de Victor Hugo

Durante 919 páginas (en la edición de Porrúa)*, Jean Valjean demuestra que lo imposible existe.
Javert, cansado de ello, se suicida.

Crimen y castigo, de Dostoievski

Raskolnikof asesina a una señora que tiene una casa de empeño.
Como Nietszche aún no escribe Así habló Zaratustra, la conciencia del joven ruso le gana la partida.

La guerra y la paz, de Tolstoi

El título habla por sí solo.

Ana Karenina, también de Tolstoi

Este relato no es necesariamente sobre la guerra o sobre la paz, pero curiosamente, su título también es bastante claro: la novela cuenta la historia de la señora Ana Karenina, quien en la vida real es Jane Seymour.

El hombre sin atributos, de Musil

Sé que son cuatro tomos, y aún así, parece que quedó inconclusa.

A la búsqueda del tiempo perdido, de Proust

En siete tomos, el tipo es incapaz de encontrarlo; y para colmo, en el tomo seis también pierde a Albertina. Bueno, no es que la pierda, más bien ella se va.
En otro orden de cosas, nos revela que las bolsitas de té de la época eran muy resistentes.

El castillo, de Kafka

Ser agrimensor no es rentable.

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Cervantes

Esta novela no es otra cosa que la aventura de un lector.

* En el original: 946, edizione di Tascabili Bompiani (Nota del Trad.).

(Trad. de Gustavo Solórzano Alfaro. Tomado de Gabriele Servet, Come vivere senza letteratura [Cómo vivir sin literatura], Bompiani: Milano, 2005, p. 48.)

Comentarios

Gustavo Adolfo Chaves ha dicho que…
Buenísimo, tocayo. Gracias por compartir. Me recordaron a los Ircocervi de Umberto Eco, y a sus cartas de rechazo... Saludos y gracias por tus visitas y comentarios.
Luis Moreno Villamediana ha dicho que…
Interesantísimo ese libro de Gabriele Servet, quien secretamente leyó las notas que Pierre Bayard había acumulado mientras preparaba “Comment parler des livres que l’on n’a pas lus?” [“¿Cómo hablar de libro que uno no ha leído?”] y se apuró a publicar su manual. Después, apareció con una soga alrededor del cuello en una oscura calle de Roma. Pero eso no es más que información lateral.

Como la de Bayard, la idea de Servet es estimulante. La no-lectura, en ese contexto, es un proceso creativo basado en puro desconocimiento, opiniones ajenas, el rápido escrutinio y el olvido. Se puede hablar perfectamente de un libro recurriendo a las generalidades.

De los que citas, los resúmenes de “Ana Karenina” y “El castillo” son los mejores. Ya probé su eficacia en una conferencia sobre literatura europea que di esta mañana. Te alegrará saber que también hablé de “El barón rampante”, de Italo Calvino; esto dije: vivir en las ramas provoca estreñimiento.

Maamkio.
Marco ha dicho que…
La publicación de textos como el citado de Servet abren el espacio a la no lectura del público, como se desprende del comentario anterior; y nos lleva a validar máximas como aquella de que todo libro clásico es "aquel del que todos hablan pero casi nadie ha leído".

Sin embargo, volviendo a Servet, lo que podemos apreciar en sus textos, más allá del humor y la fina ironía, es quizás uno de los procesos más completos y complejos de lectura, aquel en el que se logra llegar a la esencia desprovista de abalorios, a la idea fundante del texto en su más pura simpleza... a la síntesis superior.

Este es tema para discutir pues nos lleva a cuestionar nuevamente esa simbiosis entre fondo y forma, ese contrapunto siempre presente en la literatura.

Buen aporte el del traductor.
Asterión ha dicho que…
Gustavo, también gracias a vos por tu visita. Las puertas de mi casa están siempre abiertas.
Soy fan de Eco, y he leído algunos ircocervi, pero no esas "cartas". ¿Algún dato para ubicarlas?

Luis, me parece improbable que Servet hubiese leído las notas de Bayard. Lo que sí veo plausible es tu agudeza, jaja. Luego, como bien decís, su suicido es un dato "lateral".
En fin, hablar de libros que uno no ha leído no es así como así, hay que ejercitarse; requiere, más que tiempo, ingenio.
Me ha gustado esa interpretación de El barón rampante, por cierto, gran novela y muy buena esa trilogía de Calvino (Italo, por si las dudas).

Marco, gracias por tu primer comentario, espero que no sea el último. Y bien, no puedo más que señalar que tus afirmaciones son muy acertadas; aunque, y no por falsa modestia, no estoy del todo seguro de la traducción.

Maamkio (saludos)a los tres.
Gustavo Adolfo Chaves ha dicho que…
Gustavo: las cartas las encontrarás en los Diarios mínimos, o al menos en el segundo... No los tengo conmigo, así que sólo me acuerdo. Si conocés los ircocervi probablemente ya has leído las cartas. Eco se hace pasar por editor y repasa libros clásicos con su humor infalible. Recuerdo que mandó a publicar las criticas de la razón de Kant en un solo tomo para que los lectores no pensaran, si los veían por separado, que ya los habían leído... Varas así, de pura joda.
Pelele ha dicho que…
Tá güeno esto. La traducción renquea un poco,jajajaja.
Asterión ha dicho que…
El italiano no es mi fuerte. Aunque como diría José Mota: "Que el italiano es inventao. Solo se habla de dientes pa´fuera, pa´quedar bien con las visitas".

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