13 oct. 2008

Instantánea (de un puente al atardecer)

Suspendida en el puente, una mujer lee poemas de tiempos idos. A su lado, hacia la izquierda, una niña descubre con sonrojo sus piernas. Como a cuatro metros, un paseante se detiene a contemplar el río. Encima del puente, a gran velocidad paso en mi carro. Lejos, muy lejos de ahí, dos niños pelean por el fuego, manadas de elefantes descubren el invierno, cientos de mujeres caen de ciertos precipicios, unos cuantos ratones hacen fiesta en las cocinas, y ella, mujer detenida al borde del puente, no se percata de estas escenas. Sigo, avanzo por el puente, doscientos metros y al final aguarda mi madre muerta, mi hermana que ha salido del colegio, una flor consumida en el asfalto. Llego finalmente al otro extremo, y atrás, en medio del puente, se escucha un grito y algunos carros se detienen: la mujer que leía poemas se ha lanzado al vacío. Desde las letras de su nombre han caído al precipicio los versos más hermosos. Saludo a mi madre, saludo a mi hermana. Me pregunto si alguna vez habrán leído un poema.
(Imagen: Edvard Munch, Girls on the bridge, óleo sobre lienzo, 134 x 125 cm, 1901).

10 comentarios:

Luis Moreno Villamediana dijo...

Me gusta mucho ese poema en prosa, ricamente narrativo. Es sugestivo y cerrado en sí mismo, aunque también está repleto de otros posibles textos (pienso, especialmente, en esa manada de elefantes que descubren el invierno: nos debes su elaboración).

Maamkio.

Asterión dijo...

Luis, realmente muchas gracias por tu apreciación

Nota: ahora tendré que cambiar mi post de que los poetas no comentan en los blogs de otros poetas, menos cuando estos ponen sus propios poemas.

Este es un texto escrito hará un par de semanas, y no se lo he mostrado a nadie. Eso por dos razones: una, porque hace mucho que no le muestro mis poemas a nadie, hasta que se publican de una u otra forma; y dos, porque es bastante diferente de lo que he publicado.

Estoy en eso, buscando y probando cosas.

Ahora, explicame eso de que debo la elaboración de la imgaen elefantina.

Meemkio.

Asterión dijo...

Puta, por no fijarme volví a decirte "nariz de papa".

Maamkio.

Luis Moreno Villamediana dijo...

Me alegra que hayas cambiado el método de 1) revelación y 2) escritura de los poemas. No puedo juzgar tus anteriores poemas, pero, sean como sean, es siempre bueno correr riesgos, traicionarse un poco, quitarse el polvo del camino. Nada peor que hallar un “estilo” y obstinarse en la fidelidad a los hábitos propios: en tales casos, creo, los hábitos se convierten en maña, pura y simple. Comento en tu blog justamente para traicionar esa fulana condición de “poeta”…

Lo que decía de la manada de elefante es que hay allí el germen de otro texto, otro poema en prosa. Es una imagen muy rica y me gustaría leer lo que sintieron los queridos paquidermos.

Nariz de papa.

Asterión dijo...

Pues sí, como decía, en esas ando, viendo a ver que cosas encuentro.

¿Sabés?, asumo como un reto escribir ese poema de los paquidermos.

Maamkio.

Carolina Lozada dijo...

Gustavo:
Para mí no es un poema en prosa, para mí es un cuento breve. Un buen cuento, además. Bueno, en realidad no me interesa discutir sobre su género, prefiero hacer un comentario en cuanto a la historia. El relato se deja llevar con una velocidad modesta, sosegada, casi aguantada. El hombre del auto tampoco parece ir a mucha velocidad, será una intuición, pocos metros más adelante lo espera una madre muerta, una flor consumida en el asfalto.
Escenas en tiempo suspendido de quien se encuentra con las muertes de otros.
Un abrazo

Asterión dijo...

No, Carolina, ahora estarás obligada a pelear por el género (se recomienda doble lectura de la palabra), jaja... es broma.
Muchas gracias por tu apreciación. Realmente me complace que te haya gustado.

Saludos.

Carolina Lozada dijo...

Claro que hay que pelear por el género en ese sentido de la "doble lectura de la palabra" que planteas. El género, mi género, nuestro género. El cuento está bueno, te lo dije.

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Mae, ¿qué es esta dirección de poema? Me encantó, me encantó. Pero es tan no-vos...

Asterión dijo...

Tavo: la dirección es siempre en contravía... Me alegro de que te guste. Estos poemas puenteriles vienen en "Inventarios mínimos", que prácticamente es un libro no-yo. Otra cosa, realmente.

Saluods y gracias por leer