30 sept. 2008

Nueva apostilla (esta vez solo sobre poetas)

Para más datos acerca del comportamiento de la fauna poética costarricense, remito a la lectura de la novela Canciones a la muerte de los niños (San José: ECR, 2008, pp. 136-138 y 162-163), del escritor Alexánder Obando. En las páginas mencionadas, hallarán los duodecálogos de Poetimán y Megapoeta, respectivamente.

Nota
Para las amigas y amigos extranjeros que nos visitan, el texto se puede comprar aquí.

7 comentarios:

Carolina Lozada dijo...

¿Y no fían?

Luis Moreno Villamediana dijo...

Los extranjeros exigimos (con mucha cordialidad, claro está, de lo contrario andaría uno hiriendo sensibilidades, lo cual es más bien cruel e impropio de los amigos, los amigos están para darse apoyo, como se sabe bien, si no, ¿para qué están los amigos?, por eso debe quedar claro que mi exigencia la hago con enorme respeto, por supuesto, en voz baja, no se trata de hacer ruido, ¿dígame si los amigos están durmiendo y uno los despierta?, pues no, sería muy feo, ¿no?, eso debe quedar claro, Gustavo, si estás durmiendo, sigue durmiendo, no me hagas caso, que igual ni siquiera es una exigencia, ¿quién soy yo para andar exigiendo nada?, no me gusta que me llamen exigente, es como una petición, si te molesta que haya usado la palabra “exigencia” me lo dices y ya, total, no es cuestión de andar fastidiando, ¿me entiendes?) que nos hagas un resumen de lo que dicen Poetimán y Megapoeta, ¡ya! ¡Free Willy! ¡Free Obando! ¡Free Sarah Palin!

Asterión dijo...

Apreciadísimos amigas y amigos extranjeros (debí haber puesto Carolina y Luis de una vez, ¿verdad?):

Me he dado cuenta de que la situación no está como para hacer compras por Internet. Y sí, Luis, tenés razón de exigir, así que me comprometo ocn vos (y que Alexánder no se dé cuenta) a poner íntegros los dos duodecálogos, pero más adelante, porque efectivamente, estaba durmiendo.

Saludos.

Carolina Lozada dijo...

Asterión:
Lo del fiao era una broma. No se me achicopale.
Saludos,
Carolina

Escatonauta dijo...

No puedo decir nada porque estoy dormido.

Hagan de cuenta que les he mandado a los tres un fraterno saludo.

Carolina Lozada dijo...

Saludos escatonauta, yo soy insomne,
Carolina

Escatonauta dijo...

En relidad, Carolina, yo también soy insomne pero por motivos ya descaradamente patológicos. Tengo que drogarme (usualmente de forma legal) para dormir. ¡Cómo envidio a los que duermen y se despertan de forma natural! Pero, por fa, no me tengás lástima: en el fondo me he vuelto un adicto a mis propios sueños; un onirómano como en "Hasta el fin del mundo" de Wim Wenders. Sin ellos, tal vez no sería escritor. :)